![]() | |||
| ¡¡FELIZ NOCHE DE REYES....CERRAD LOS OJOS Y SOÑAD!! |
REGALOS DE LOS REYES MAGOS
Podría estar
escribiendo días y días sobre esta noche tan especial, tan mágica y con más
ilusión del año. En el recuerdo quedará siempre mi primo Ricardo que se nos fue
este día, hace ahora veinte años.
Pero quiero seguir mirándola con
ojos de niña ¡son tantos recuerdos!
En mi casa, como en la mayoría, era
una noche de nervios, de no querer acostarte tan pronto pero, por otro lado,
querer que ya fueran las siete o las ocho de la mañana, levantarte con el corazón en la garganta, despertar a tus
hermanos (la verdad es que siempre me tenían que despertar a mí jiji) e ir
corriendo al salón para ver todos los regalos que nos habían dejado los Reyes
Magos.
Ahí ya empezaron mis dudas. Todos
los niños, o la mayoría, tienen claro cuál es su Rey favorito. Pues…yo no. No
tenía predilección por ninguno. De hecho, un año en que nos llevaron mis padres,
a mis hermanos y a mí, a que nos hicieran una foto con alguno de ellos me
dijeron que eligiera. Sí, sí le elegí pero resulta que a quien escogí fue a un
paje... ¡¡más guapo él!!
Somos cuatro hermanos y recuerdo que
cada uno tenía que escribir su carta pidiendo un regalo para nosotros mismos y
otro para los otros tres hermanos. ¡¡Aún no he conseguido saber quién fue el
que me pidió el KIT de LIMPIEZA!! Con los años he podido comprobar quién es el
más gracioso. En ese momento les hubiera puesto el
cubo de fregar en la cabeza
a uno y la fregona a otro. Para mí fue un verdadero trauma. Parece que les
estoy viendo y oyendo decir: “mira Glorina, se hace así” ¿no te gusta? Y yo no
hacía más que mirar esa escoba y esos mini guantes de látex rosa que olían
fatal. Y el caso es que todos estaban tan contentos con el KIT. Mira, mira, si
hay hasta una cajita. Aquí metes un poco de jabón y juegas a mamás… ¿Esto era
un juguete? ¿De verdad querían que yo jugara con un palo con pelos, con unos
guantes que, posiblemente, me hicieran vomitar por el olor? ¡Diossss! Ese día
me sentí una Cenicienta.
![]() |
| NO CAMBIA CON LOS AÑOS JIJI |
Al año siguiente me trajeron un KIT
de COCINA. ¡¡Buahhh!! Yo ya no entendía nada. Mira, Glorina, venga, vamos a
jugar a papás y a mamás. ¡¡Pero no se daban cuenta de que yo no quería jugar
con eso!! Menudo juego. Poco a poco mi trauma, respecto a las tareas
domésticas, fue creciendo. No hace falta que os recuerde mis periplos
culinarios jajaja (quien no los haya leído aún, os remito a mi antiguo blog... caminodeagape.blogspot.com/ http://caminodeagape.blogspot.com.es/2013/09/oido-cocina.html)
Si yo lo que quería eran libros,
cuadernos de distintas formas para escribir, algún bolígrafo más allá del BIC y
cintas de música.
Y
así llegaron mis 10 años. Cuando entré al salón, allí la vi. Metida en su
funda. El olor a madera me llegó rápido. Fui corriendo hacia ella ¡ERA UNA
GUITARRA! Me aferré a su mástil… y... ¡sorpresa! un cartelito con el nombre de
mi hermana. Me daba miedo mirar alrededor y ver mi nombre puesto en un KIT de
CARPINTERÍA. Pero no, uff menos mal. Esta vez no había nada de eso. Y enseguida
vino mi madre y me dijo: “Hija, cielo, la guitarra es para tu hermana pero ella
te va a enseñar a tocarla” Y así fue. Ella fue mi maestra y aún conservamos
nuestra reliquia. De vez en cuando la desenfundo para volver a recordar ese
momento único de ver, por primera vez, a mi fiel compañera de viaje.
Mis
once años de entonces no eran como los de ahora. Yo seguía pidiendo libros y en
poco tiempo ya me había leído toda la colección de LOS CINCO de Enid Blyton
pero…también me regalaron una muñeca. Vuelvo a decir lo mismo jaja. No sé que
veían de divertido estar tres horas vistiendo y desvistiendo a las muñecas.
Sinceramente, yo me lo pasaba mejor jugando a las chapas con mi hermano
pequeño, o a derribar soldaditos con las canicas. Era más emocionante. Os
recuerdo que las muñecas de antes no hacían NADA. Ni caca, ni pis, ni
eructitos, ni cantaban…NADA. Me río yo ahora de la novedad esta del “Manneken
Challenge”…ponías tres o cuatro muñecas juntas y te hacían ellas solitas un
Manneken.
Volviendo
a la muñeca que me trajeron ese año tengo que decir que me encantó nada más
verla. Era distinta, era original...¡era negra! Nunca, hasta ese momento, había
visto una muñeca negra. Mis amigas tampoco tenían ninguna. Impresionantes sus
ojos verdes. Ese día me sentí muy especial con mi muñeca. Pero…¡¡Ay cuando la
vio mi abuela!! No entendía muy bien lo que decía. Hablaba muy deprisa, decía
¡ay, ay mi Glorina! Mi madre no entendía por qué estaba así; yo tampoco. Pero mamá
¿Por qué dices eso a la niña? Se la han traído los Reyes, ¿Qué ocurre?... Y mi
abuela, muy completa ella, contesta: “¿no sabes que quien tiene una muñeca
negra NO SE CASARÁ NUNCA?”
![]() |
| NO ME DIGÁIS QUE NO ES PRECIOSA |
-
Jajajaja, me reí
con mis 11 años
-
Jajajaja, me sigo
riendo a mis ---- años
Para
mi abuela aquello fue un drama. De hecho, un día (yo ya tendría los 23 años),
la veo “escribiendo” una carta. Y al preguntarle que qué escribía me dijo que
le estaba pidiendo a los Reyes un NOVIO para mí. Jajaja Me puse de rodillas,
junté las manos y le pedí por favor que no lo hiciera. Abuela, abuela, prefiero
el cubo y la fregona jajaja. Mira que si te hacen caso de verdad. Y claro,
tanto pedirlo, tanto pedirlo que al final llegó uno. Fue aquel al que le
preparé “conejo al ajillo con su piel incluida” ¿os acordáis? Sí, sí el que me
duró solo tres meses…
Pero
la ilusión de esta noche sigue intacta. Es mágica. Cerrad los ojos y soñad.
Cerrad los ojos y pedid…yo también lo haré.
Por
cierto, la muñeca negra se llama GODINA y aún la conservo
¡¡QUÉ
SABIA ERA MI ABUELA!!



No hay comentarios:
Publicar un comentario