jueves, 5 de enero de 2017

REGALOS DE LOS REYES MAGOS

¡¡FELIZ NOCHE DE REYES....CERRAD LOS OJOS Y SOÑAD!!



                                REGALOS DE LOS REYES MAGOS

Podría estar escribiendo días y días sobre esta noche tan especial, tan mágica y con más ilusión del año. En el recuerdo quedará siempre mi primo Ricardo que se nos fue este día, hace ahora veinte años.
               Pero quiero seguir mirándola con ojos de niña ¡son tantos recuerdos!
            En mi casa, como en la mayoría, era una noche de nervios, de no querer acostarte tan pronto pero, por otro lado, querer que ya fueran las siete o las ocho de la mañana, levantarte con  el corazón en la garganta, despertar a tus hermanos (la verdad es que siempre me tenían que despertar a mí jiji) e ir corriendo al salón para ver todos los regalos que nos habían dejado los Reyes Magos.
            Ahí ya empezaron mis dudas. Todos los niños, o la mayoría, tienen claro cuál es su Rey favorito. Pues…yo no. No tenía predilección por ninguno. De hecho, un año en que nos llevaron mis padres, a mis hermanos y a mí, a que nos hicieran una foto con alguno de ellos me dijeron que eligiera. Sí, sí le elegí pero resulta que a quien escogí fue a un paje... ¡¡más guapo él!!
            Somos cuatro hermanos y recuerdo que cada uno tenía que escribir su carta pidiendo un regalo para nosotros mismos y otro para los otros tres hermanos. ¡¡Aún no he conseguido saber quién fue el que me pidió el KIT de LIMPIEZA!! Con los años he podido comprobar quién es el más gracioso. En ese momento les hubiera puesto el
NO CAMBIA CON LOS AÑOS JIJI
cubo de fregar en la cabeza a uno y la fregona a otro. Para mí fue un verdadero trauma. Parece que les estoy viendo y oyendo decir: “mira Glorina, se hace así” ¿no te gusta? Y yo no hacía más que mirar esa escoba y esos mini guantes de látex rosa que olían fatal. Y el caso es que todos estaban tan contentos con el KIT. Mira, mira, si hay hasta una cajita. Aquí metes un poco de jabón y juegas a mamás… ¿Esto era un juguete? ¿De verdad querían que yo jugara con un palo con pelos, con unos guantes que, posiblemente, me hicieran vomitar por el olor? ¡Diossss! Ese día me sentí una Cenicienta.
            Al año siguiente me trajeron un KIT de COCINA. ¡¡Buahhh!! Yo ya no entendía nada. Mira, Glorina, venga, vamos a jugar a papás y a mamás. ¡¡Pero no se daban cuenta de que yo no quería jugar con eso!! Menudo juego. Poco a poco mi trauma, respecto a las tareas domésticas, fue creciendo. No hace falta que os recuerde mis periplos culinarios jajaja (quien no los haya leído aún, os remito a mi antiguo blog... caminodeagape.blogspot.com/      http://caminodeagape.blogspot.com.es/2013/09/oido-cocina.html)
            Si yo lo que quería eran libros, cuadernos de distintas formas para escribir, algún bolígrafo más allá del BIC y cintas de música.
Y así llegaron mis 10 años. Cuando entré al salón, allí la vi. Metida en su funda. El olor a madera me llegó rápido. Fui corriendo hacia ella ¡ERA UNA GUITARRA! Me aferré a su mástil… y... ¡sorpresa! un cartelito con el nombre de mi hermana. Me daba miedo mirar alrededor y ver mi nombre puesto en un KIT de CARPINTERÍA. Pero no, uff menos mal. Esta vez no había nada de eso. Y enseguida vino mi madre y me dijo: “Hija, cielo, la guitarra es para tu hermana pero ella te va a enseñar a tocarla” Y así fue. Ella fue mi maestra y aún conservamos nuestra reliquia. De vez en cuando la desenfundo para volver a recordar ese momento único de ver, por primera vez, a mi fiel compañera de viaje.
Mis once años de entonces no eran como los de ahora. Yo seguía pidiendo libros y en poco tiempo ya me había leído toda la colección de LOS CINCO de Enid Blyton pero…también me regalaron una muñeca. Vuelvo a decir lo mismo jaja. No sé que veían de divertido estar tres horas vistiendo y desvistiendo a las muñecas. Sinceramente, yo me lo pasaba mejor jugando a las chapas con mi hermano pequeño, o a derribar soldaditos con las canicas. Era más emocionante. Os recuerdo que las muñecas de antes no hacían NADA. Ni caca, ni pis, ni eructitos, ni cantaban…NADA. Me río yo ahora de la novedad esta del “Manneken Challenge”…ponías tres o cuatro muñecas juntas y te hacían ellas solitas un Manneken.
Volviendo a la muñeca que me trajeron ese año tengo que decir que me encantó nada más verla. Era distinta, era original...¡era negra! Nunca, hasta ese momento, había
NO ME DIGÁIS QUE NO ES PRECIOSA
visto una muñeca negra. Mis amigas tampoco tenían ninguna. Impresionantes sus ojos verdes. Ese día me sentí muy especial con mi muñeca. Pero…¡¡Ay cuando la vio mi abuela!! No entendía muy bien lo que decía. Hablaba muy deprisa, decía ¡ay, ay mi Glorina! Mi madre no entendía por qué estaba así; yo tampoco. Pero mamá ¿Por qué dices eso a la niña? Se la han traído los Reyes, ¿Qué ocurre?... Y mi abuela, muy completa ella, contesta: “¿no sabes que quien tiene una muñeca negra NO SE CASARÁ NUNCA?”
-         Jajajaja, me reí con mis 11 años
-         Jajajaja, me sigo riendo a mis ---- años

Para mi abuela aquello fue un drama. De hecho, un día (yo ya tendría los 23 años), la veo “escribiendo” una carta. Y al preguntarle que qué escribía me dijo que le estaba pidiendo a los Reyes un NOVIO para mí. Jajaja Me puse de rodillas, junté las manos y le pedí por favor que no lo hiciera. Abuela, abuela, prefiero el cubo y la fregona jajaja. Mira que si te hacen caso de verdad. Y claro, tanto pedirlo, tanto pedirlo que al final llegó uno. Fue aquel al que le preparé “conejo al ajillo con su piel incluida” ¿os acordáis? Sí, sí el que me duró solo tres meses…
Pero la ilusión de esta noche sigue intacta. Es mágica. Cerrad los ojos y soñad. Cerrad los ojos y pedid…yo también lo haré.
Por cierto, la muñeca negra se llama GODINA y aún la conservo
¡¡QUÉ SABIA ERA MI ABUELA!!


No hay comentarios:

Publicar un comentario