![]() |
| ¿TE BESO O NO TE BESO?... |
¿¿CUENTOS DE HADAS??
Después del parón veraniego, vino el comienzo de
curso. Llego al colegio y toca decorar la clase. Me detengo, como siempre, en
la estantería de los cuentos. Desde hace años, tengo la costumbre de hacer mis
propias versiones de ellos. ¿Por qué? Pues por cuestiones de ¡¡Ya está bien que
la princesa mona y rubita se tenga que casar con el
apuesto príncipe!!
No os podéis imaginar ¡¡cuánto daño nos han hecho los
cuentos de hadas!! Siempre soñando que vendría un Príncipe, nada menos que azul
(por un tiempo pensé que vendría un Pitufo a decirme que me casara con él). Un
príncipe joven, guapo que, incluso viniendo de otras tierras, hablara el mismo
idioma que yo. Todas soñábamos que seríamos sus reinas pues así hacían su
presentación. Que viviríamos en un Castillo jajaja lo que no nos dijeron era
que el castillo era de arena y que, en cualquier momento, desaparecería. ¡Qué
bonito eso de “el príncipe besó a la princesa y a los tres días se casaron”!
¿Y?... ¿Y después qué? ¿Ya no sigue el cuento? Claro, ya no interesa. ¿Cómo va
a interesar decir que, al final, a la princesa,el príncipe le salió rana? Jajaja y que por
más que besaba a la rana nunca más volvió a ser príncipe. Y ya lo de lavar, fregar,
poner la lavadora, planchar, cocinar, llevar a los niños al cole mejor ni
hablamos.
Podría escribir un libro sobre este tema pero, de
momento, voy a dar un respiro a los “príncipes” y querría hablar un poco, solo
un poco sobre La Simbología que esconden nuestros “inocentes cuentos infantiles”.
Hay dos libros bastante interesantes que hablan sobre ello:
.- PSICOANÁLISIS DE LOS CUENTOS DE HADAS de Bruno Bettelheim.
Escritor, psicólogo y psiquiatra que terminó suicidándose (¡¡vaya, qué ánimos
nos da!!)
.- LA SABIDURÍA (INTERPRETACIÓN) DE LOS CUENTOS DE
HADAS de Rudolf Steiner. Escritor, filósofo y ocultista ( sí, sí…ocultista que
no oculista).
Con estas características tan majas de los escritores,
ya me contaréis el resultado. Pero merece la pena ser leídos.
No voy a desgranar la simbología de todos los miles y
miles de cuentos que existen. Solo me voy a centrar en aquellos detalles que
más me han llamado la atención. La mayoría de las cosas ya se saben pero tanto
Charles Perrault, como los hermanos Grimm, o Hans Christian Andersen o Lewis
Carrol y muchos más, quisieron mostrarnos realidades sociales, sentimientos y
emociones que van más allá del mundo infantil. Todos tienen su moraleja (el
príncipe sigue sin convencerme).
En LA CENICIENTA se aboga por el respeto de todas las
personas y la autoconfianza. Y también el tema de la rivalidad entre hermanos (Madre
míaaaaa, a cuántos tertulianos y participantes de realitys les daría yo a que
leyesen este cuento).
En CAPERUCITA ROJA se simboliza la pubertad y las
ventajas de la obediencia y el consejo (¡¡prepárate, va a estallar el obús!!)
En BLANCANIEVES Y LOS SIETE ENANITOS, no os lo vais a
creer pero está simbolizado ¡¡¡¡El complejo de Edipo!!!! ( ahora entiendo quién
tiene la culpa…¡el enanito gruñón!)
En HANSEN Y GRETEL se habla sobre el fracaso del egocentrismo,
la soledad y la falta de afecto, la satisfacción del deseo y el triunfo sobre
el peligro. (Claro, claro ¿lo veis? Ahora ya sé por qué dicen los expertos que quien
“come mucho chocolate” es que porque está supliendo una carencia afectiva…vaya,
vaya y por eso la “casita” era de chocolate. Tentaciones así tenemos a diario.
Que se inventen otro cuento que este, al igual que con el príncipe, tampoco me
convence. Que levante la mano quien no coma todos los días un poco de chocolate…¡Qué
bella es la soledad bien entendida!)
En LA BELLA Y LA BESTIA se simboliza el temor sexual
(para qué engañarnos. Así de primeras, encontrarte con semejante “bestia” como
que la líbido no funciona. Casi que entablaría relación con el “candelabro”)
Y así un sinfín de cuentos más.
Me ha llamado la atención el denominador común que
tienen estos tres cuentos (confirmado por varios autores): La Bella Durmiente,
Blancanieves y Caperucita Roja. Sí, sí…en los tres se hace referencia a LA MENSTRUACIÓN.
En LA BELLA DURMIENTE tras la sangre del pinchazo con
el huso el día que cumplió los 16 años y que luego la “debilita”
En BLANCANIEVES la menstruación se oculta tras la roja
manzana
En CAPERUCITA ROJA está representada con la capa roja
de la niña.
(No quiero ni pensar en dónde está representada en LA GALLINA ROJA).
Y me sigo cuestionando muchísimas cosas:
.- ¿Por qué el príncipe se tiene que casar con la
princesa a los dos días de conocerse? ¿Y las despedidas de solteros?
.- ¿Por qué el Rey siempre tiene que ofrecer la mano
de su hija a aquel que le consiga lo más importante (normalmente son chorradas),
o al que sea más valiente matando un dragón (aquí ya entran en juego los pro-animalistas)?
.- ¿Por qué la princesa usa una talla 34, es rubita,
ojos azules? (¿será porque es de plástico como la Barbie? ¿Veis de dónde viene
la fama?) ¿Por qué el príncipe no puede ser calvito, tener un poco de
barriguilla?
.- ¿Por qué el lobo o el dragón siempre tienen que ser
los malos de la película y acaban matándolos? Madre mía, yo creo que los
pro-animalistas aún no se han dado cuenta de estos detalles porque sino ya
habrían hecho algo. Tengo que añadir, que no lo he contado, que en CAPERUCITA
ROJA “el lobo comiéndose a la abuelita (aquí no dicen nada los pro, claro) es
una ¡¡simbología claramente sexual!! ¿Comerse a la abuelita? Jajajaja ¿Sexual? Jajaja
¡¡que me lo expliquen, por favorrrrr!!
.- ¿Por qué el zapato de cristal de La Cenicienta es
del número 35, del de SU PIE y el pie de sus hermanastras, que tienen casi la
misma edad, aparece muy regordete y de un tamaño equivalente a un 40 o 41? Y
encima, lo engrandecen aún más ¿Por qué? Yo uso un 41, por Diossssss.
Discriminatorio total, total….
.- ¿Por qué la cesta de Caperucita simboliza la tarea,
misión o proyecto vital de una persona? Cuando vaya al Ahorramás, o al
Mercadona con mi cesta de la compra intentaré visualizar mi proyecto de vida
entre “besugos” y “pavos”
.- ¿Por qué la MANZANA de Blancanieves, a parte de la
simbología de la menstruación, también es el símbolo del pecado (ya sabéis, Eva
le dio a Adán)….¡¡¡Me da igual!!! ¡¡Habla chucho que no te escucho!! Lalari,
lalará… ¡¡Yo la SIDRA, la voy a seguir bebiendo!!
Sí, sí…todos los cuentos infantiles esconden sus
moralejas, sus secretos y sus simbolismos. He de reconocer que yo también caí
en este juego cuando escribí mi primer libro infantil: “20 POEMAS INFANTILES Y
1 RELATO PARA TI”. Estos poemas parten de una inocencia pero tienen un
trasfondo que, solo el adulto que no ha perdido su niñez, puede llegar a descubrirlo.

